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el 21/9/2007 15:10:00 (4115 Lecturas)

SIETE OREJAS Y DOS RABOS

Dicen que todos lo santos tienen octava, y aunque esta "octava" se haya convertido en catorceava, ruego mis disculpas por la tardanza, en comentar la Corrida de Toros


7 de septiembre a las 5,30 de la tarde, "la primera en la frente", empezó a las 6 pasadas con pitos y palmas, debido al desconcierto que se creó por no poder llegar el público a sus asientos.

Primera corrida de toros en Villena después de tres años sin toros y con crispación taurina. Ganó el PP, se marcharon los otros, terminó la crispación y se celebró la corrida...



... preparada con escaso tiempo a la carrera y tomando lo que quedaba sin rechistar.


Curro Conde, padre de Javier el segundo matador, como empresario aceptó el compromiso con la Peña y cumplió como pudo, montando una corrida de la que disponía para sus dos toreros, El Cordobés y su hijo y en la que en el último momento tuvo que improvisar para encontrarle hueco y toros al petrelense Fco.José Palazón, apadrinado de la Peña C. Taurina Villenense.

Se le acusa a la Peña Taurina, a su presidente más bien, de mala organización. Yo diría mejor de falta de previsión al no disponer de acomodadores que organizasen los asientos conforme entraba el público. No se vendieron mas entradas como se acusa desde algunos foros. El público sin dirección se acomodó como quiso y como pudo además de llevar esas dichosas maletas frigoríficas y, faltaron asientos para mucha gente que se quedó en los pasillos de pié, hasta para los músicos, no hubo sitio, y no pudieron tocar. Lleno total y mucho ambiente festivo y disfraces, muchos disfraces, de hombres villeneras con banda.

 

hasta para los músicos, no hubo sitio y no pudieron tocar


 

 

 

Los alguaciles. Dos caballeros cordobeses, el Tani y el Estanquero, disculpen por los motes, recogieron las llaves de toriles, ¿de verdad?, en una plaza portátil no hay llaves. 


 



De los toros no conocemos ni el nombre, de "hermosos" ninguno, Don Julio de la Puerta el ganadero, envió saldos, yo diría que restos y deshechos de corridas o de temporada. ¿No se pudo mejorar?.

 Hago mía y la firmo como justa, la sentencia de "El Caña", Don Antonio Diaz Cañabate, cuando escribió para el Cossío; "soy de la opinión que, el único que verdaderamente sabe de toros es el torero que está delante de ellos, por lo que normalmente el crítico se tiene que limitar a juzgar por apariencias. Sin embargo, a la crítica hay que pedirle que lo sea; que no llame al pan vino ni al vino pan; que no colabore con el mal gusto ni considere serio a lo meramente istriónico".

Por lo tanto ahí va mi crítica sobre las apariencias que observé:

Los Toros del Cordobés.-

El primero de la tarde, ¿fue toro o cabra?, desde luego, algo de los dos tenía, salió lento y aturdido, mal encarado, mal hecho, pequeño, parecía un novillo con poco peso, una vaquilla. A pesar de todo recibió dos puyas, se enceló con el caballo, quizás para descansar, y cuatro banderillas de las que le quedaron tres; si le dan más se muere... El Cordobés, bien con el capote. Con la muleta le costó fijar. Dos saltos de rana, dos redondos agarrando al toro por el trasero, una navarrina y cuatro naturales terminando en pase de pecho. Mató rápido y hasta la bola. De la "cabra" le regalaron las dos orejas y vuelta al ruedo, agradeció a Villena, cogió y !hasta besó la tierra!. Creo que se la llevó de recuerdo.

Su segundo toro, el cuarto de la tarde. Nada con el capote, suelto y cobardón, admitió dos pullas y dos banderillas, tuvo que matar rápido porque no entraba tampoco a la muleta. Matarlo rápida fue una buena decisión, un estoque y cruceta. Ningún trofeo, aplausos y vuelta el ruedo.


 



Los Toros de Javier Conde.-

Segundo toro de la tarde,  también sin nombre ni peso. El mejor físico de la tarde a mi entender, aunque estrecho de cuernos. Salió fuerte de toriles. Javier Conde, no pudo fijarlo con el capote y quedo suelto. Entró en varas con bravura y recibió una puya sin apretar por indicación del mismo maestro. Dos banderillas bien puestas y una dejada. Cambio de tercio. Con la muleta en una mano y la montera en la otra brindó al "respetable". Buscó su labor en sol con los entendidos, dicen, fijó al toro, citó de lejos y comenzó su tanda de naturales por lo alto, volando el trapo, torero, terminando de pecho. Segunda tanda, citó de rodillas, más naturales. Tercera tanda citó de lejos siempre en sol, como el toro no arrancaba "unos pasos de ballet" y arranque por manoletinas, dos, tres y un pase de pecho. El público cantaba "la entrada" de Quintín Esquembre. Con la espada de matar, más naturales, pase de pecho y una rebolera para cuadrarlo. Mató al morlaco, en el centro del ruedo, de una estocada tres cuartos. Descabelló de un golpe de cruceta cerca de toriles. Una sola oreja, con protestas del público que pedía dos y vuelta al ruedo.

Su segundo toro, muy flojo, el quinto de la tarde y más de los mismo, esta vez poco capote, ningún quite y en la faena de muleta "la faena de los dos pases: el pase al natural y el pase en redondo, y este último cortito. Volvió a repetir. Siempre lo mismo, pan y tomate. O principias por el pan o principias por el tomate. O principian por los redondos o principian por los naturales. Mató bién y no le dieron el toro entero por vergüenza; ¡dos orejas y el rabo nada menos!, rabo que le concedió el presidente a petición y ruego de la Alcaldesa. Lloraba Javier Conde en su vuelta al ruedo. Se deshizo rápido de sus trofeos lanzándolos al respetable, por lo que no disponemos de fotos de su triunfo.


 



Los toros de Fco. José Palazón.-

El tercer toro salió trotón, pero entraba al capote. Palazón tardó en fijarlo y le dió una sola chicuelina para pedir el cambio de tercio. El toro no quería caballo, Palazón soso, no lo presentó bien al caballo y no entraba, corrigió y le dieron una primera vara, en el quite palazón consiguió un chicuelina y se alejó el toro suelto, cambio de tercio dos banderillas, Siempre lo mismo, pan y tomate.  Mató bien y pronto, sin mucha faena, le regalaron dos orejas.

El sexto toro fue para algunos entendidos, el mejor de la tarde, no para mí lo considero pequeño y con poca gracia. Lo toreó Palazón con decoro, poco capote, dos puyas, en la segunda tiró al caballo, atacándolo con varias arremetidas de las cuales creímos que lo había matado; desde mi lugar se creyó que lo había corneado en el cuello, tardaron un buen rato en poder levantar al pobre equino. Dos banderillas y una decorosa faena de muleta, manoletinas y naturales muy toreros terminando con una buena estocada para concederle ¡otras dos orejas y rabo!. Este rabo fue a petición de su maestro Paco Medina, asesor en esa ocasión del Presidente de la corrida y presidente de la Peña Cultural taurina, Don Evaristo Vello.


 

 

 

Salida de hombros de los tres toreros, por la puerta grande, más bien pequeña de la placita portátil. En Villena había ganas de Toros y de chufla. 


 


Lo de los antitaurinos -por llamarlos de algún modo, pues una semana son antisistema y la siguiente probotellón... otras proabortistas- creo que habría que hacer un esfuerzo general por incorporarlos a la Fiesta. Animan el preámbulo cantidad y completan, digamos, el círculo con sus críticas. "En definitiva", desde Quevedo son complementarios de toda corrida que se precie.

En la calle los antitaurinos tomaban sus posiciones y sus cámaras para no perder detalle... de los toros muertos. Se retraso el furgón del transporte por lo que tres toros, muertos en el suelo a la vista del público ha dado hasta par que salgamos en el Tomate.


 


Las Mulillas, esto es otro asunto, que he dejado para para el final, no hubo mulillas porque 400 euros tienen la culpa. Un empresario los pagaba pero la directiva de la Peña no aceptó donativos, tampoco los quiso pagar y prefirió sacar un caballo de picar, sucio y descuidado.

En Villena siempre ha sido tradición arrastrar el toro con un par de mulas, unas veces catalanas y otras criadas en el lugar, siempre guapas, obedientes y con arranque. Manolo Catalán tenía todo preparado, los arneses limpios y engrasados, las mulillas esperaban herradas y esquiladas. Había que traerlas con un camión desde la finca. La directiva no quiso tradición, ni aceptó los 400 euros, no hubo paseo por el pueblo, mulillas música y autoridades abriendo plaza. ¡Lástima! nos tuvimos que conformar con un caballo de picar.

 En resumen, en la plazas portátiles el ambiente es desvaído y la organización difícil. Urge la Plaza de Toros, la de Villena, nueva y remodelada o rehabilitada, para que tengamos ambiente, organización, buenos toros, música, llaves y hasta mulillas como es preceptivo. Para la afición, esperar cuatro años, vísperas de las nuevas elecciones, es demasiado.

Pedro Hernández Marco

 
Enlaces relacionados:

CONTRAPUNTO TOROS Y ABORTOS

La Fiesta Nacional regresa a Villena

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Un lector
Enviado: 18/1/2008 16:20  Actualizado: 18/1/2008 16:20
 A ustedes.
Un lector
Enviado: 25/9/2007 17:36  Actualizado: 25/9/2007 17:40
 
Un lector
Enviado: 24/9/2007 19:14  Actualizado: 24/9/2007 19:14
 
Un lector
Enviado: 21/9/2007 16:12  Actualizado: 21/9/2007 16:12